
El río
Bajadas, pozos y sombra de guadua. La tarde se mide en chapuzones.
Un sendero corto desde el hotel baja hasta la orilla. Hay pozos para nadar, piedras planas para tumbarse y sombra suficiente para pasar el día entero sin quemarse.
absorbe la vida

Nosotros ponemos el río, la brasa y la música. Tú decides cuánto de cada cosa.

Bajadas, pozos y sombra de guadua. La tarde se mide en chapuzones.
Un sendero corto desde el hotel baja hasta la orilla. Hay pozos para nadar, piedras planas para tumbarse y sombra suficiente para pasar el día entero sin quemarse.

Mesa larga, brasa encendida y las manos de la casa haciendo el resto.
Una cena alrededor del fuego, con el cocinero explicando lo que va saliendo de la brasa. Producto de la región, cocción lenta y conversación larga.

El cielo de Antioquia occidental hace su trabajo. Nosotros ponemos el trago.
El mejor momento del día en tierra caliente. Se sirve un coctel al borde de la piscina y se mira cómo cambia el color sobre las montañas.
Santa Fe de Antioquia a un paso: calles empedradas y el Puente de Occidente.
Organizamos el traslado al casco histórico, antigua capital de Antioquia. Iglesias coloniales, tamarindo de la plaza y el Puente de Occidente a pocos minutos.

Cuando la música sube y nadie mira el reloj, la selva arde de verdad.
No todas las noches, pero las que hay se recuerdan. Música, baile y la casa entera convertida en escenario.

Masajes entre el verde, con el sonido del agua de fondo.
Camillas al aire libre rodeadas de vegetación. Se reserva con antelación y se agradece después de la fiesta.

También es un plan. El mejor, algunos días.
Hamaca, sombra, un libro y el ruido del agua. Si tu plan es no tener plan, aquí funciona perfectamente.


Cuéntanos qué te apetece y lo organizamos antes de que llegues. Los traslados y las mesas se reservan con antelación.
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